El Presidente anunció que impulsará una querella por el endeudamiento y reformas en la Justicia

El Presidente anunció que impulsará una querella por el endeudamiento y reformas en la Justicia

  El presidente Alberto Fernández abrió este lunes el periodo de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación con un duro mensaje dirigido a la oposición y la Justicia, y anunció que iniciará una “querella criminal” contra la administración del ex presidente Mauricio Macri por haber protagonizado “la mayor malversación de caudales que nuestra historia recuerda”, en referencia a su endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional.

   En una hora y 47 minutos de mensaje, Fernández sostuvo que instruyó "a que se inicie una querella criminal para determinar quiénes fueron los autores de la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales públicos de la historia", en alusión a la toma de deuda entre 2015 y 2019.

   "Para que pongamos fin a las aventuras de hipotecar al país es necesario que endeudarse no sea gratis y dejen de circular impunes dando clases de economía y el mundo aquellos que generan esas deudas", dijo el jefe de Estado ante aplausos del oficialismo y críticas y gritos de los opositores de Juntos por el Cambio.

   Y agregó: "Endeudar al país de ese modo, permitir que los recursos que ingresaron sólo hayan posibilitado la más asombrosa fuga de divisas que nuestra historia registra y que la toma de semejantes créditos haya sido resueltas entre gallos y medianoche, sin intervenciones judiciales y técnicas previas con total irresponsabilidad y a espaldas de este Congreso, no puede ser visto de otro modo que no sea una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos como nunca antes habíamos registrado".

   En ese contexto, consideró que el acuerdo firmado por el macrismo en 2018 merece una "revisión y tratamiento adecuado a la hora de su renegociación" e insistió en que: "Tanta mala fe de los tomadores del crédito y tanto desdén de los funcionarios políticos de un organismo multilateral no puede ser visto como un caso más".

   En un discurso con fuerte tono político, Fernández apuntó también a la Justicia, al advertir que "está en crisis" y "parece vivir en las márgenes del sistema republicano". Remarcó que al asumir intervino la AFI para transparentar los "sótanos de la democracia", pero señaló: "El Poder Judicial de la Nación está en crisis. Es el único que pareciera vivir en las márgenes del sistema republicano. Sus miembros disfrutan de privilegios de los que no goza ningún miembro de la sociedad”.

   Sobre la Corte Suprema, señaló que "en el caso de sus miembros, acceder a la declaración jurada de sus bienes es virtualmente imposible” y remarcó que “la relación corporativa que los vincula ha permitido que muchos de ellos permanezcan en sus cargos más allá del tope de edad que la Constitución impone".

   En este contexto, el Presidente reclamó por el pronto tratamiento de la reforma de la Justicia Federal, que ya tiene media sanción del Senado. Además, adelantó que en el transcurso de este año enviará un proyecto de ley para cambiar "el funcionamiento del recurso extraordinario ante la Corte Suprema" y propondrá reformas "para establecer la exacta competencia del máximo órgano judicial", entre otros puntos.

   "En esta hora histórica urge reinstalar la confianza en la Justicia. Terminemos con las condenas o absoluciones dictadas en función de una preferencia o presión de factores de poder", remarcó.