El vivero municipal comienza a tomar forma en La Falda

El vivero municipal comienza a tomar forma en La Falda

   El proyecto para la creación de un vivero municipal en La Falda comienza a tomar forma y ya cuenta con su espacio. Se trata de 750 metros cuadrados ubicados dentro del predio del Hotel Edén, entre el acceso al viejo Camino del Cuadrado y el ala norte del edificio principal, lugar donde además funcionó el histórico vivero privado con el que contaba el establecimiento.

   El sector, confirmado luego de que el Concejo Deliberante aprobara el contrato de comodato para la instalación del vivero, será destinado a la manutención, cuidado, acopio y  riego de plantas y plantines. Este quedará a cargo de la dirección de Ambiente local que designará un encargado general con conocimientos sobre la actividad.

   “Teníamos la necesidad de contar con un lugar físico para poder centralizar el movimiento habitual de plantas y plantines. Además, estamos receptando donaciones de ejemplares autóctonos por parte de la Secretaría de Ambiente provincial. Primero fueron 100 y se aguardan por otros 400, por lo que necesitamos un espacio donde tomen tamaño antes de ser trasladados a un espacio público”, señaló a La Estafeta Online el director de Ambiente, Juan Zogbi.

   Y agregó: “El lugar es donde funcionó el antiguo vivero del Hotel Edén, con el que vamos a trabajar en conjunto para identificar y renovar especies en el predio, incorporando nuevos ejemplares, pero siempre con la mirada puesta en lo autóctono”.

   De hecho, según reza el contrato, que se podrá renovar cada tres años con el acuerdo de ambas partes, la Municipalidad se compromete a plantar en cada primavera plantines y árboles dentro de los límites del predio, quedando a su cargo también la delimitación del sector donde funcionará el vivero y la cartelería.

   Respecto a los primeros trabajos a realizar, Zogbi señaló que, si bien la firma del contrato fue el primer paso, a partir de marzo se comenzará con las tareas de limpieza y la construcción de una estructura que proteja los ejemplares de la helada.

   “A futuro la idea es que podamos producir, aunque es un proceso muy lento porque vamos a apuntar a los árboles, sobre todo con las especies autóctonas, por lo que no se va a ver plasmada en lo inmediato”, explicó.